En algún lugar

"La necesidad del momento ganaba siempre a las promesas del futuro, por muy tentadoras que éstas fueran"

Karl Ove Knausgard

lunes, 20 de junio de 2011

Viaje a Bosnia... (preparándolo) XI Especial furgoneta 3

Hola:

Esta mañana he llevado la furgo con mi mecánico a otro mecánico de Granollers (sí, sí parece mentira) que por lo visto tiene más experiencia en el tema de direcciones, ruedas y todo tipo de partes de rodadura de los vehículos.
El tema es que el que me lleva la furgo me dice:

-Yo te acompaño para hablar con él directamente.

A lo que yo no respondo, pero por lo visto con la cara que pongo no hace falta nada más, para que éste entienda que me tiene que dar una explicación.

-Si verás, es que el tío es un poco... vamos... un poco Gilipollas.
-Joder y enton.....
-Sí, sí, pero es buen mecánico y se dedica a esto de las ruedas y demás...
-A vale entendido entonces.

Hasta aquí cojonudo, pues el tío al que yo le llevo la furgo, al ver que el problema persiste ante su intervención prefiere, a través de sus contactos, solucionarme la avería y no dejarme colgado. Vamos para allá y... cierto el tío tiene una cara de gilipollas que no hay estupidez suficiente en el mundo para superarlo. Pero como yo no tengo que bregar con él para hacerle entender el motivo de nuestra visita estoy más tranquilo que un coala.
Entonces veo que entre ellos empiezan hablar, y se acercan a la furgo, y el pollo a dos metros de ésta, ¡EP! a dos metros dice:

-Esta furgoneta tiene un golpe en el lado derecho.

Mi mecánico con cara de consumidor de tripis le dice:

-Pero si yo llevo trabajando en ella una semana y no he visto nada.

Bueno, entonces lo típico de la idiosincrasia del ramo de la mecánica, se suavizan un poco y se dignan a mirarte con condescencia, a resoplar, rascarse la cabeza, y poner cara de hacerte un favor en cogerte el vehículo para trabajar en él.

Lo gracioso a sido que el tío, en un momento en el que mi mecánico se ha ido, se acerca y me dice:

-Vaya marrón, siempre igual.
-¿Cómo?
-Que vaya marrón...
-¿El qué?
-Pues este tema de la dirección.

Entonces yo, un poco ya exasperado:

-¿Pero entonces tú no te dedicas a esto?
-Sí, claro....
-Entonces no pretenderás que te traigamos coches en perfecto estado, sino averiados. Ostia que es una dirección de una furgoneta, y no la de un cohete espacial de la NASA. A ver si va ha ser más fácil llegar a Marte que arreglar la dirección de una furgoneta.
-Ya pero es que esto tiene un golpe...
-Cómo si tiene cuatro. (A parte ¿cómo puede asuguralo si ha echado un vistado rápido? Será un genio el tío)

Yo ya iba a llevarme la furgo, pero el otro ha llegado justo a tiempo para poner un poco de paz... y al final, iremos esta tarde a buscarla o... yo que sé, seguro que tendré que contactar con Houston a ver si ellos saben algo de mecánica cuántica y me echan un cable.

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