En algún lugar

"La necesidad del momento ganaba siempre a las promesas del futuro, por muy tentadoras que éstas fueran"

Karl Ove Knausgard

jueves, 28 de julio de 2011

Diario de un viaje cualquiera. Reflexiones atribuladas sobre Bosnia y Herzegovina (Bosnia y Herzegovina y la costa Dálmata)

¿Qué ha pasado en Bosnia? o ¿qué nos ha pasado en Bosnia? Las sensaciones son algo inexplicables en la mayoría de los casos; fluyen irremediablemente e incontrolablemente desde nuestro interior haciéndonos sentir, de forma irracional, sentimientos vivos y libres que están fuera del alcance de nuestra razón, condicionándonos, la manera de percibir la realidad que nos envuelve.

Bosnia, el país del agua, de los grandes paisajes; pero también  el país que recogió la última guerra europea, que está sumido, aún, en una posguerra esquizofrénica, que hacen difícil, sino imposible, su curación. Pero  también es un país, en todo caso,  en el que cualquier viajero interesado en la zona, podría imaginar una aventura estupenda, por su entorno, por su historia, pero que ha nosotros se nos ha atravesado de manera absurda e ilógica, convirtiendo, los días allí pasados, en una sucesión continua de malestar físico y psíquico.

¿Por qué? Los recuerdos de la guerra indelebles, siempre presentes, que nos acompañaron en todo momento son algo difícil de sobrellevar, más cuando tu hijo pregunta al respecto y nos sabes como plantearle el problema. El paisaje precioso, sin duda, se convierte tremendamente en abrumador cuando contemplándolo te hace sentir tan súmamente pequeño. El clima, frío y seco, hace congelarte el alma, se te hiela el corazón, dejas correr la imaginación y ésta hace el resto... Pero cuestiones como mi ansiedad, provocada o no por el contexto y la policía siempre presente también influyeron en detrimento de nuestro fluir. 

Bosnia, sin duda, paga un precio por su posguerra y su religión. En Europa es difícil sobrevivir, y más cuando eres pobre, y la pobreza es sucia y no es agradable, y para nosotros es difícil, supongo, soportarlo.

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