En algún lugar

"La necesidad del momento ganaba siempre a las promesas del futuro, por muy tentadoras que éstas fueran"

Karl Ove Knausgard

jueves, 4 de agosto de 2011

Diario de un viaje cualquiera 8ª Parte (Bosnia y Herzegovina y la costa Dálmata)

Día dieciséis

Kms. 168.529

Nos dirigimos a la isla de Pag. El territorio anterior a la entrada de la isla es la antesala del fin del mundo. Cruzamos un magnífico puente y nos adentramos en la isla de Pag. El paisaje cambia por completo; parece que hemos atravesado algún tipo de agujero negro y nos hemos trasladado a un lugar cercano a Marte. Si esta parte de Croacia, como dijimos, es agosto, la isla de Pag es yerma, árida y carente de cualquier tipo de esperanza de la procreación de vida vegetal. Es brutal y magnífico. Merece la pena dedicar un dia a este lugar, buscar un escondrijo y bañarse en sus aguas cristalinas. Nosotros llegamos hasta Kosljum, un pueblecito poco amable con los turistas, donde nos dimos un chapuzón comimos a la "sombra" y echamos una siesta reparadora.

Volviendo a "tierra firme" nos detuvimos en el castillo fortificado que hay a la entrada de la isla. Es una construcción que servía de defensa del territorio, está bastante bien conservado de forma natural y es una gozada poder observar las vistas que ofrece el enclave.

Nos hemos acercado al Parque Natural de Platikine, sin intención de visitarlo, pues era tarde y el calor sofocante. Aún así hemos solicitado información a un señor "muy agradable"; 40 kunas por cabeza y hasta otra vez. Que la vida os sea amable y que el hastío no se cebe con vosotros.

Continuamos camino buscando un lugar en el que instalarnos para pasar la noche. La suerte nos acompaña. Hemos encontrado un autocamp pegadito a la playa, pequeño, limpio, barato y con... un gran trampolín. Jugamos y nos bañamos hasta bien entrada la tarde. Las aguas transparente dejan ver el fondo marino que está cargado de actividad, y a pesar que no me gusta saber que allí abajo hay bichos con dientes, pinchos y pinzas, remojarse y nadar en estas aguas es rozar el paraiso.

Para acabar de sazonar un día perfecto, la naturaleza nos brinda uno de sus mejores atardeceres. Acabar el día así es maravilloso. 

Después de la curva se llega al Fin...


El héroe croata. 35 Cº y un desnivel de un 15%.



La única sombra que encontramos.


El puente para acceder a la isla de Pag desde la fortaleza.


El padre
El niño
La madre practicando el salta del "Cristo"...


La niña riéndose de la madre...



Otra compañera...

Fin del día...


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario