En algún lugar

"De pequeño me impusieron las costumbres, me educaron para hombre adinerado, pero ahora prefiero ser un indio que un importante abogado"

Extremoduro


lunes, 5 de diciembre de 2016

"Dulce introducción al Caos"

Sentado frene al volante. Solo. Me gusta el tintineo de la ligera lluvia que está cayendo y golpea en la chapa de la furgoneta. Sólo es cuestión de elegir, seguir adelante, arrancar girando la llave o terminar con esta farsa. No encaja ninguna decisión entre ellas, per a la misma vez ninguna es fácil de tomar.; en mayor o menor medida de alguna forma sé que todas son irreversibles. La diferencia, la única, y aún así gran diferencia no obstante, es que una, lleva ímplicito el seguir viviendo y otra no. 

Nadie nos asegura la vida, ésta es efímera y caprichosa, y nuestro paso es simbólico y carente de significado en todo caso. Aún así nos acomodamos en estas existencias magras. ¿Qué diferencia hay entre morir a los 30 o a los 70? Comparemos como si fuera un viaje ¿es más importante el destino o el propio viaje? ¿qué diferencia hay entre morir cayendo al vacío bajo la traición de una mala presa, de un agarre, que morir asfixiados por una mala combustión de cualquier aparato que en teoría está fabricado, comprado, financiado para nuestra mayor (falsa) confortabilidad mientras esperamos el nuevo pero repetitivo día?

Prefiero dejarlo todo al azar que no intentar agarrarme a la farsa de una existencia que creemos poder domar la ilusoria idea del destino.















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