En algún lugar

"La necesidad del momento ganaba siempre a las promesas del futuro, por muy tentadoras que éstas fueran"

Karl Ove Knausgard

martes, 14 de junio de 2011

Un reencuentro con nosotros mismos...

El mismo viernes (10-06-11) se me ocurrió coger a los niños e irme con ellos solos ha hacer dos noches con la furgo por ahí. Maya tenía que trabajar el sábado, y luego subirse a Francia a una celebración familiar. Por lo tanto, a mí me quedaban dos opciones; una, quedarme en casa con los peques, y rellenar el tiempo con algunas absurdas actividades, o dos, coger a los enanos, enfrentarme a mis miedos, y salir con ellos dos solos a dar una pequeña vuelta por Catalunya. Elegí la segunda. Maya me ayudó a prepararlo todo, y a las siete de la tarde, nos pusimos en marcha.



(Por el camino nos encontramos algunos compañeros)

La idea era pasar por la furgofesta, estar allí acampados el viernes y el sábado,  ir a buscar a su madre a Francia el domingo, y bajarnos a alguna playa para pasar ese mismo día y el lunes que era festivo.






(De noche y con lluvia nos acomodamos como pudimos, con la mala suerte que "enbarrancamos" situándonos encima de un barrizal)

Pero no, el tiempo, y la mala organización de la furgofesta, hizo que el sábado por la mañana, cuando vi lo que nos esperaba, me replanteara las opción de quedarme allí; así que les propuse a los peques otras alternativas.






 (En medio de un descampado, lleno de barro hasta las cejas, con un montón de mosquitos que amenazaban zumbantes a nuestro alrededor y una noche en vela, fueron suficientes para comprender que no era el mejor lugar para relajarse y jugar con los niños)


( A la salida del "recinto" vimos este cartel que ya nos advertía de por dónde no debíamos ir)

Cogimos dirección Olot por la carretera C-153, que transcurre por un precioso paraje con innumerables de lugares para hacer un alto en el camino y descansar cerca de la naturaleza.


Una vez en Olot, para comer, decidimos subir al área recreativa dels Xenacs, que se encuentra en la cima de Puig Rodó. Subir es espectacular, pues se asciende hasta los 936 m. en poco menos de 5 km, haciendo increible el contraste entre la ubicación del pueblo Les Planes y el área de picnic. Nosotros por falta de tiempo, y por tener programado otra actividad decidimos dejar para otro día la visita del mirador, pero dejamos aquí el link del parque para tenerlo presente una próxima vez: http://www.turismegarrotxa.com/puig-rodo-mirador-dels-volcans/puig-rodo-mirador-dels-volcans_282_ca.html

(La entrada está en la carretera c-152 antes de llegar a Olot a mano derecha)









(Mientras yo preparaba la comida, ellos jugaron un rato)






(Después reservamos para comer en este espectacular mirador)


Una vez descansamos un poquito, volvimos a bajar para encontrar un lugar en el que estacionar la furgo, bajar las bicis, y hacer un tramo de la Vía Verde del Carrilet (http://www.viajarenfamilia.net/rutas.php?id=6&p=20&t=bicicleta) desde el término municipal de Les Preses hasta Sant Esteve d'en Bas, unos 3km de ida y otros 3 km de vuelta. Los "bajitos" se lo pasaron fenomenal, y es muy recomendable esta ruta para que los más pequeños que se inician en el uso de la bici disfruten de ésta y estén en contacto con la naturaleza.

 (La furgo aparcada en un polígono)





 Después de peladear un poquito (para Násser mucho), llegamos a Sant Esteve d'en Bas donde encontramos este idílico parque, que claro, los enanos no pudieron dejar la oportunidad de jugar un rato en él.

Ya cansados, volvimos hacia la furgo para cargar las bicis


En Banyoles fuimos al furgoperfecto del párking del polideportivo Draga (http://www.furgovw.org/index.php?topic=204676.0) El sitio no está mal, tienes fuentes, que utilizamos para lavar los cacharros, y un parque precioso justo delante, pero finalmente decidí buscar otra ubicación cerca del lago.


 (Foto tomada por Násser)

Pero antes de volver a mover la furgo, primero dimos un paseo por el parque que es precioso y enorme, el cual, es punto de reunión y esparcimiento de los habitantes del pueblo, pues como se podrá comprobar, hay mucha, y muy variadas actividades: correr, ir en bici, el parque para los niños, leer, jugar al fútbol y....


 ... pescar, o por lo menos intentarlo, como dijo "el de la caña".

 (Banyoles ofrece una vistas fabulosas)

 (Los peques, observando una familia de patos)

Como para dormir no me convencia el furgoperfecto, moví la furgo hasta este punto que está justo delante del equipo de fútbol del pueblo y justo enfrente del lago.

 
 (A dormir tempranito que por la mañana teníamos que ir a buscar a la mami; por eso estábamos tan contentos, cada uno por lo que le toca...)

Y mereció la pena el cambio de aparcamiento... por la mañana al retirar la cortina teníamos estas espectaculares vistas.

 Y nuevos y fugaces vecinos que no pudimos intimar con ellos...
Después de desayunar, y con ganas de reencontrarnos con "la mami", nos fuimos dirección Ceret (Francia), recogimos a un autoestopista que dejamos en el peaje de Le Bolou para que siguiera probando suerte a ver si llegaba a Montpellier. Los peques alucinaron, se preguntarían "¿y este quién es?", pero enseguida se los ganó, ya que les dio la galletas de chocolate que llevaba.


 (La Catalunya Nord)
 (En Francia también hacen KKD's de vehículos de colección)

Una vez con Maya, cogimos dirección a Pals, un pueblo del Baix Empordà (http://www.pals.es).  De camino paramos en l'Escala para pedir un mapa de la zona...
 (Maya entrando...)
 (Maya intercambiando impresiones...)
 (Maya saliendo.... ¡¡¡20 minutos después!!!)

Para parar y pernoctar fuimos a buscar el furgoperfecto de la Playa de Pals ( http://www.furgovw.org/index.php?topic=958.0) que esta a 10 minutos de la playa, dispone de wc y agua.
Cuando llegamos era hora de comer, así que lo preparamos todo, comimos y luego cogimos las bicis para bajar a la playa.


El Sol iba aguantando aunque corría una "ligera" brisa...


pero que yo tuve que obviar, así como la temperatura del agua para agradar al enano que quería que me bañara con él...

 (¿Qué estará pensando?)

Pero por fin llegó la noche, y con los enanos cansados, pudimos tener un rato para nosotros y leer un rato antes de ir a dormir...
 La primera intención era quedarnos todo el lunes por la zona para visitar el pueblo de Pals, el cual, aparte de la estupenda playa, dispone de un casco antiguo muy recomendable de visitar; el problema surgió con una visitante inesperada: la lluvia. Sí, amanecimos con mucha lluvia y el cielo totalmente tapado por unas nubes bien ancladas en el cielo, las cuales, no parecían que fueran a desaparecer en todo el día. Así que sin pensárnolos dos veces, recogimos los "trastos", y fuimos dirección al sur, sin destino pero con la idea de parar en cuanto el cielo nos diera una tregua. Y el destino no estaba lejos. En Palamós (http://www.palamos.cat), el cielo se encontraba despejado, así que entramos a la población con la intención de aparcar y visitarla.

Gracias a Maya, que me obligó a ir hasta el paseo marítimo, encontramos este párking que llega hasta la misma arena de la playa y que por 8,34 euros las 24 horas te dejan entrar con furgonetas (no con autocaravanas) con lo que por unos 0,024 céntimos la hora, puedes disponer de un bonito apartamento costero por uno o dos días.



La oficina turismo, que la teníamos a 20 metros de la furgo,  no facilitó un mapa del pueblo y nos indicó algunos de los puntos de interés.


Primero recorrimos en bici toda la inmensa playa y su paseo marítimo en bici, y luego dimos una vuelta por el casco antiguo del pueblo, llegando hasta la famosa Llotja de los pescadores donde subastan el pescado que han conseguido durante la faena.

 (La "peque" que se está haciendo cada día más grande corriendo durante el paseo)

 Después a comer y refrescarnos, en el bar más raro que jamás había visto... la comida la traen desde otro local (sí, sí tal cual) y para entrar al lavabo (entonces comprendes porque la comida no puede salir de allí) hay que atravesar la barra para acceder a él.

 Después de comer volvimos a ir a la playa para que los enanos jugaran y se bañaran, pues, si te adaptas a las necesidades de los más pequeños, los adultos no tenemos porque dejar de disfrutar de nuestros placeres, el nuestro: viajar. Al margen, claro está, de que creemos que esta actividad nos ayuda a los mayores a conocer más nuestro entorno, y a los pequeños, les hace crecer siendo un modo de ir aportando experiencia a la construcción de sus personalidades. El movimiento, en definitiva, es vida en el sentido más amplio de la palabra.
Como ya dijimos, no es necesario grandes planes con la programación de grandes visitas a museos o ruinas (aunque también necesarias), sino la necesidad de una combinación en el que todas apetencias  y gustos de cada uno queden, en la medida de lo posible, satisfechas.
 Y llegó el final de estos días de prueba y de reencuentro con nosotros mismos que tanta falta nos hacia, pues aunque parezca mentira el día a día nos erosiona, y nos desgasta, nos acomoda y nos hace olvidarnos (sobre todos a los mayores) que los que están alrededor nuestro necesitan de nosotros, y a ser posible lo mejor. De ahí, la necesidad de este pequeño acercamiento entre los peques y su padre (¿qué mejor lugar que la furgo, sin tele, ni ordenadores...?) y un pequeño descanso a la "mami" que tanto hace por nosotros tres. Ha sido fantástico.

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